El vicepresidente segundo de la Legislatura, Alfredo Toscano, cuestionó la propuesta de dirigentes de La Libertad Avanza (LLA) de eliminar las 93 comunas rurales en Tucumán y apuntó contra Lisandro Catalán, a quien acusó de haber cambiado de postura política según el gobierno de turno.
Toscano sostuvo que las comunas rurales cumplen un rol clave para el funcionamiento institucional y la presencia del Estado en el interior de la Provincia. “Las comunas no son un gasto superfluo; son instituciones que sostienen a comunidades enteras. Antes de pensar en eliminarlas, hay que escuchar a quienes viven y trabajan en cada uno de esos pueblos”, afirmó.
El dirigente cuestionó la viabilidad de la propuesta libertaria al considerar que responde a una mirada “centralista y alejada de la realidad cotidiana”, y señaló que muchas comunas administran servicios esenciales como el mantenimiento de caminos y la asistencia social directa, funciones que -según remarcó- difícilmente podrían ser absorbidas por otras estructuras estatales sin afectar la calidad de las prestaciones.
Además, el legislador que pertenece al bloque Compromiso Tucumán cruzó a Catalán, tras sus dichos, catalogándolo de “incoherente”. “Cuando formaba parte de la gestión de Alberto Fernández defendía a los gobiernos locales y la importancia del federalismo. Ahora, como funcionario del presidente Javier Milei, cambia de opinión y plantea eliminar estructuras que garantizan la cercanía con la gente”, expresó.
Toscano ironizó sobre el argumento del ahorro fiscal esgrimido por el titular de LLA en Tucumán. “Si el objetivo es reducir el gasto, quizás habría que empezar por revisar otros cargos, como su rol en YPF, antes de pensar en desmantelar instituciones que sostienen la vida cotidiana de miles de tucumanos”, sostuvo.
E insistió en que la discusión sobre el funcionamiento de las comunas debe darse en términos de mejora de la gestión y no en un intento de eliminación masiva. “Siempre se puede discutir cómo optimizar recursos y modernizar estructuras, pero lo que no se puede hacer es borrar de un plumazo organizaciones que tienen décadas de historia y cumplen funciones concretas”, indicó.
“Son el primer contacto que tienen miles de vecinos con la gestión pública. Eliminarlas no sólo implicaría desatender servicios básicos, sino también profundizar las desigualdades territoriales”, aseveró el legislador.